Según se ha dicho, Enrique III, eximió a fines del siglo XIV, de toda clase de pechos a varias ventas del camino de Córdoba a Toledo, Astrana Marín dice que desde la venta de Guadalméz, por donde se entraba al reino de Córdoba hasta Adamuz existían once ventas, que funcionaron hasta mediados del XVIII y que prácticamente desaparecieron cuando el camino de Despeñaperros arruinó al de la Plata.
En las ventas de Orán o Darán, se desarrolla el tranco V del Diablo Cojuelo.Excepto una, todas han desaparecido, aunque es posible que aún queden restos más o menos escondidos de ellas.
La llamada de Aguadulce es la única que se conserva en buena parte, constituyendo un interesante vestigio de aquellas ventas cervantinas. Quedan en pie el horno, algunas cuadras y otros restos de su construcción, todo muy enmascarado y de muy difícil atribución cronológica.